OIAF
Fuera de Foco

OIAF 2019: EL PARAÍSO DEL CINE DE ANIMACIÓN

El Festival de Cine de Animación Internacional de Ottawa o OIAF por sus siglas en inglés acaba de clausurar su edición número 43. El gran premio de jurado terminó en manos de Kenji Iwaisawa por su filme “On-Gaku: Our Sound”. El austríaco Thomas Renoldner fu el otro gran ganador al quedarse con el premio al mejor cortometraje independente por “Don’t Know What”. Este año el OIAF recibió un total de 2,424 filmes de 93 países y 117 fueron seleccionados para entrar en competencia.

Fue en 1975 que se concibió este renombrado festival. La primera ceremonia se celebró del 10 al 15 de agosto de 1976 bajo la dirección del Instituto Canadiense de Cine y con la cooperación de la Asociación Internacional de Películas Animadas. La concepción original tenía como premisa realizar el festival cada dos años y de 2005 en adelante pasó a celebrarse de manera anual y desde entonces el evento está bajo la dirección del Instituto Canadiense de Cine. El OIAF atrae a cineastas y entusiastas de la animación de todas partes del mundo y es considerado el festival de cine de animación más grande de Norte América.

En el año 2002 el festival inauguró la Conferencia de la Animación mejor conocida como TAC por sus siglas en inglés. En este encuentro se dan cita las más importantes figuras de la industria de la animación con el público en general y con estudiantes aspirantes a desarrollar una carrera en la animación. Este es el evento de networking más importante de la industria. Las pantallas del OIAF han visto desfilar figuras del calibre de Richard Linklater con su “Waking Life” y Marjane Satrapi con su “Persepolis”.

Catgot
Catgot

WORLD STUDENT PANORAMA

Una de las secciones más interesantes del OIAF es la que presenta el trabajo de los estudiantes de todas partes del mundo. En el departamento de World Student Panorama el público tiene la oportunidad de conocer esos talentos emergentes gracias a los cortometrajes.

Grata sorpresa me llevé con trabajos como: “Sounds Good” de Sander Joon de Estonia con un peculiar humor y “Catgot” de Tsz Wing Ho de Hong Kong, una experiencia visual no narrativa que explora el uso de la música y el color. De igual manera me impresionó “Adorable” de Cheng-Hsu Chung de Reino Unido, en el mismo el director aborda el tema de la sexualidad de forma arriesgada y con valentía. Quizás la nota más alta se la puedo dar a un corto de solo 7 minutos y 39 segundos de duración del Reino Unido y dirigido por Yearin Lee, “Ursa Minor”. Lee nos regala una historia de una niña que es criada de forma muy estricta bajo los patrones de la religión, pero su impulso la lleva a buscar más allá y a descubrir cosas por sí misma. El uso del color y el minimalismo de los trazos dotan a este corto de una belleza conceptual y estética que seduce al ojo y a la mente.

El OIAF es un verdadero paraíso para los amantes del cine de animación y para los amantes del cine en general.

Love Death & Robots
Críticas

LOVE, DEATH & ROBOTS (2019-): Original de Netflix

La serie de Netflix Love, Death & Robots es un buen ejemplo de que tanto ha cambiado la industria del cine y la televisión. Mientras productoras y exhibidoras se encarnan en una despiadada lucha por márgenes y beneficios, el público se refugia en las plataformas alternativas y encuentra un sinfín de opciones para consumir. En la actualidad lo que se produce para televisión tiene una calidad cinematográfica innegable.

Atrás quedaron los días donde la televisión se suscribía a unos códigos diferentes y se alineaba siempre en el camino del entretenimiento pre-estructurado. Hoy productores y realizadores tienen en ocasiones más libertad para actuar bajo el mando de las nuevas cadenas de servicios de streaming y demás hierbas aromáticas. Solo en el mundo virtual de Netflix podría tener cabida una serie como esta de Tim Miller (Deadpool). Ya con la experiencia de su serie Mindhunter, David Fincher se suma como productor ejecutivo.

En la pasada ceremonia de los premios Emmy la serie se llevó 4 galardones para seguir reafirmando que Netflix es un contrincante serio para los estudios tradicionales.

LOVE, DEATH & ROBOTS

Una colección de cortos animados es lo que ofrece Love, Death & Robots. Sus episodios con un rango entre 6 y 17 minutos se aventuran por toda una serie de géneros que abarcan desde la comedia hasta el horror. Cada historia es un cortometraje independiente que funciona por sí mismo sin necesidad de conectar con los otros. En su primera temporada la serie se compone de 18 episodios y si buscamos un hilo conductor podemos mirar al papel del ser humano de cara a la tecnología.

Tomar como muestra “Three Robots” donde tres robots se pasean por un mundo pos-apocalíptico sólo para ver como el hombre terminó por ser su peor enemigo. O tal vez “Sonnie’s Edge” que nos sumerge en un mundo de peleas clandestinas. Y si queremos ver la capacidad para cambiar de forma radical de esta serie podemos buscar “When the Yogurt took Over” y dejarnos seducir para la sátira social y la crítica a los sistemas políticos.

Love Death & Robots
Love, Death & Robots (Google Images)

NO PARA CORAZONES DÉBILES

Esta Love, Death & Robots no se reserva nada, lo muestra todo. Gráficamente la realización es superba y los niveles de detalles de cada cortometraje son impresionantes. Así como su capacidad para cambiar de género, así también cambia de estilo de animación. Secuencias en dos dimensiones, otras en tres dimensiones, otras más minimalistas y hasta las más avanzadas técnicas de animación en computadora. Igual algunos de los episodios se roban trazos del manga para dar vida a sus personajes.

Otro elemento determinante es el uso de la violencia en las historias. La mayoría de ellas nos presentan una carga fuerte de violencia y en ocasiones se combina con secuencias eróticas. El uso de ambos recurso se justifica muy bien y se adapta al entorno de la narración. El uso de la animación como medio para contar los relatos les da a los realizadores una libertad que sólo se puede conseguir en este universo.

Tan preciso como su título es lo que ofrece esta serie animada: Amor, Muerte y Robots.

8/10

AD ASTRA
Críticas

AD ASTRA (2019): La Odisea de Roy

Ad Astra nos lleva a un lugar familiar. Y no me refiero al espacio exterior sino al lugar donde el hombre hace frente a su propia existencia. En el cine la exploración del espacio exterior ha sido un tema recurrente, a veces como aventura y otras tantas como un medio para hurgar en la psiquis humana. Robando elementos de ambas propuestas James Gray (Two Lovers, The Immigrant) nos plantea una historia que nos lleva a los confines del espacio para buscar las respuestas que yacen en nuestro interior. El anzuelo de la aventura arrastra a los incautos hasta una película más reflexiva e introspectiva.

En una entrevista el propio Gray admitió que escribió los primeros borradores de Ad Astra en 2011. La idea era un proyecto más íntimo, una película de estudio de personaje en el espacio. Al final el proyecto se hizo más grande y ambicioso, poner a Brad Pitt en el rol protagónico hizo que de repente se pensará en un filme de tonos épicos. Igual la cantidad de cintas que se encaminaron por este mismo sendero hicieron que se replantearan muchas cosas.

AD ASTRA Y EL SÍNDROME DE TELÉMACO

En un futuro cercano el hombre ya ha colonizado la luna y hay toda una serie de ambiciosos proyectos espaciales. Una serie de extrañas descargas de energía ponen en peligro la vida en la tierra y Roy McBride (Brad Pitt) es llamado a una misión para encontrar el origen de este fenómeno. La información apunta a que una misión fallida que fue comandada por el padre de Roy, Clifford McBride (Tommy Lee Jones), puede guardar relación con los inusuales sucesos.

Lo único que conecta a Roy con este mundo es su trabajo. Todo lo que le rodea se nos muestra fuera de foco y nos vemos obligados a engancharnos a él. Estoico e inmutable sin importar la situación, así entierra sus carencias y debilidades, pero su nueva tarea hará tambalear sus cimientos. El guión de James Gray y Ethan Gross nos embarca en una verdadera aventura épica comandada por un excepcional Brad Pitt. Ad Astra puede hacer alarde de una impecable realización y estilizada puesta en escena, pero lo que realmente la realza es la gigantesca presencia de Pitt en pantalla. El veterano actor se devora esas dos horas y nos absorbe con su poder interpretativo.

Bien podría ser ese Roy McBride un perfecto sujeto para estudiar el síndrome de Telémaco. El hijo con el vacío emocional tras la ausencia del padre. Tal como en el relato de Homero, Roy irá tras su padre. Tal vez los motivos sean diferentes, pero en esencia el viaje y los peligros que este trae son los mismos. No importa todo el ruido exterior aquí lo importante es esa fracturada relación padre-hijo y el hombre que hace frente a sus huecos emocionales.

“…Odiseo se sentó de nuevo y Telémaco le abrazó llorando inconsolablemente, pues así de intenso era el deseo que los unía…” (Homero, La Odisea)

Con el personaje de Roy el director James Gray también se aventura por las líneas del complejo de Edipo y ese resentimiento ante la figura paterna. El impulso es matar la figura del padre para salir de esa sombra, Roy no quiere ser su padre, pero sus acciones lo acercan cada vez más ese modelo que rechaza.

Brad Pitt
Brad Pitt (Google Images)

2019: LA ODISEA DE ROY

Al igual que en su momento lo hiciera Tarkovsky con su “Solaris”, Kubrick con “2001: Una Odisea del Espacio” y hasta Cuarón con “Gravity”. James Gray usa el espacio como un vehículo para consolidar su discurso y encontrar el lugar ideal para que el hombre reflexione y se mire con más conciencia de sí mismo. Aquí mucho tiene que ver Hoyte Van Hoytema (Interstellar, Dunkirk) quien con una inmaculada labor de cinematografía nos regala fotogramas que recogen hasta la más profunda de las emociones que brotan de ese Roy en su viaje.

Ya sea en forma o en partes de su estructura Ad Astra puede guardar relación con cualquiera de los filmes que mencionamos antes. Pero si quisiéramos establecer un puente más cercano podríamos mirar a la obra de Tarkovsky y equiparar a Roy con aquel Kris de “Solaris”, que fracturado emocionalmente también se embarca en una misión de gran envergadura.

Esta Ad Astra no es tan contundente como sus similares y esto en parte se debe a que la historia se adorna con algunas secuencias que suman poco al discurso del director. La fotografía y la música se conjugan de forma perfecta y en el centro de todo un Brad Pitt que se impone y nos estremece con una actuación para la posteridad.

8/10

JUDY
Críticas

JUDY (2019): La Leyenda de Oz

Fue en la edición de 2019 del Festival de Telluride donde se estrenó JUDY. Días después el filme de corte biográfico sobre la leyenda Judy Garland llegó al Festival de Toronto. Una constante se ha mantenido entre los que han podido ver el filme JUDY, las positivas reacciones ante la interpretación de Renée Zellweger. Este filme británico producido por BBC films se lanza en una misión de esas que parecen imposibles. La estampa de Judy Garland es más grande que la vida y cuando se trata de poner en pantalla figuras de este nivel es mucho lo que hay en juego.

Hay un aura sobre personajes como el de Garland y esa pantalla que los inmortalizó parece no ser suficiente para darle a las audiencias una dosis de esa magia. Pocas historias pueden tener huellas tan cinematográficas como la de Judy Garland. Frances Ethel Gumm fue firmada por Louis B. Mayer para los estudios MGM en 1935 y rebautizada. Antes de eso ya los escenarios le eran familiares, desde muy temprana edad su madre la inició en el canto y los actos de vaudeville. Su padre era homosexual, los actos “ilícitos” del padre ocasionaron que la familia se mudara constantemente. La agitada niñez de Frances tomaría un giro aún más violento cuando se convirtió en Judy Garland.

JUDY LA NIÑA DE OZ

Para la familia Gumm la firma de su hija más joven con MGM representó una nueva vida. Pasaron cuatro años antes de que la leyenda de Garland se consolidara. El Mago de Oz (1939), una de las obras más reverenciadas del cine, la estigmatizó para siempre. Su actuación fascinó al mundo y su interpretación del tema “Over the Rainbow” enamoró hasta a los de la academia que le otorgaron una estatuilla especial como mejor actuación juvenil en la ceremonia de 1940.

En JUDY la primera secuencia que nos ofrece el director Rupert Goold nos lleva hasta los días de ese clásico del cine. La primera imagen que vemos es a la pequeña Judy (Renée Zellweger) recibiendo un sermón de Louis B. Mayer en el set de “El Mago de Oz”. De ahí pasamos a una Judy adulta y la vemos haciendo de tripas corazón para generar ingresos y sostener a sus hijos. Este Biopic nos encamina a los conciertos en Londres de 1968 y nos llena con pinceladas del pasado convulso de la vida de Garland. Los flashbacks nos llevan a pequeños instantes de la adolescencia del ícono de Hollywood para ayudarnos a hacer frente a su decadente presente.

JUDY
Renée Zellweger (Google Images)

HÉROES DE CELULOIDE

El guión de Tom Edge (The Crown) se inspira en la obra para teatro de Peter Quilter “End of the Rainbow”. La historia se construye desde el ocaso de la estrella, desde las sombras que pretenden opacar el legado que se ha construido con los años. JUDY se convierte así en el vehículo perfecto para que la talentosa Renée Zellweger desborde la pantalla y se luzca con su interpretación. Más puede Zellweger que todo lo que nos pone en la mesa el discurso del director. El filme logra momentos sobrecogedores, pero de igual manera tiene unas bajas que nos desconectan. Sin dudas lo mejor de JUDY es la memorable interpretación de la Renée. Sólo imaginar revivir a una estrella de la magnitud de Garland puede hacer a cualquier actor temblar de miedo.

Como tantos otros héroes del celuloide la Garland también sucumbió fuera de los reflectores. Barbitúricos y alcohol fueron receta predilecta desde muy temprano. Se dice que la primera en iniciarla en esos senderos fue la madre con las pastillas para dormir. Los excesos cobraron un alto precio en su salud y para el momento de sus conciertos en Londres aparentaba mucho más de los 46 años que tenía.

JUDY nos lleva con fuerza hasta esos rincones oscuros de la vida de Garland y nos ilusiona con chispazos del poder en escena de la que una vez fuera Dorothy de Kansas. El trabajo de Rupert Goold en la dirección transcurre sin que este se arriesgue, maneja de forma correcta las claves del drama, pero por momentos se le desliza hasta lo melodramático, por igual se decide por incluir algunas secuencias que no aportan a la trama, sino que solo sirven para estirar la historia y manipular a la audiencia. Ole Bratt Birkeland (American Animals) logra un buen trabajo en la cinematografía, sobre todo retratando los momentos sobre el escenario. Muy bien se combinan el diseño de producción y la dirección de arte para ambientarnos en la época y para revivir la escena del espectáculo de finales de los 60.

HOLLYOOD AL DESNUDO

Películas como “Sunset Boulevard” (1950), del inmenso Billy Wilder, se han encargado de desnudar a la fábrica de sueños. Y otras tantas nos han contado el ascenso y caída de estrellas del cine y la música. JUDY como drama biográfico explora ambos temas, guardando la distancia de la obra de Wilder, esta de Goold nos muestra el precio que tienen que pagar esos ídolos que nos construye Hollywood y que luego desecha cuando ya no puede exprimirlos más.

Si bien JUDY no tiene reparos para mostrarnos a todo color el ocaso de Judy Garland, es la interpretación de Renée Zellweger que salva el día. En conjunto la película resulta muy convencional y por momentos aleccionadora ofreciéndose como la fórmula perfecta para complacer a las audiencias.

7/10

mindhunter
Críticas

MINDHUNTER (2017-): En La Mente Del Asesino

Mindhunter es uno de los puntos más altos en la carrera de David Fincher. Esta serie original de Netflix estrenó en 2017 y hasta el momento nos ha regalado dos fabulosas temporadas. De la mente que engendró películas como Se7en (1995) y Gone Girl (2014), nos llega esta serie sobre una pareja de agentes del FBI que se dan a la tarea de interrogar a asesinos en serie para tratar de resolver casos actuales. Fincher es productor ejecutivo de esta serie y también ha dirigido múltiples episodios. El que conoce su universo podrá ver su firma a lo largo y ancho de las dos temporadas.

El tiempo ha sido un gran aliado de Mindhunter. Contrario a otras series que languidecen con el paso de los episodios, esta se crece. El nivel de detalle es impresionante y la realización de cada entrega es poesía cinematográfica. La conjugación de la fotografía y la música nos sumergen en un mundo tenso del cual no podemos escapar y le dan a esta serie un toque distintivo. Erik Messerchmidt (Gone Girl), un conocido de Fincher, ha tenido la responsabilidad de dar vida con su lente al mundo de Mindhunter. Mientras que Jason Hill ha tenido la responsabilidad de crear el mundo sonoro de la serie.

MINDHUNTER

Si hacemos una traducción literal Mindhunter es un cazador de mentes. Precisamente eso hacen los agentes Holden Ford (Jonathan Groff) y Bill Tench (Holt McCanally), cazar mentes. La serie nos lleva a finales de los años 70 en los días cuando el FBI apenas comenzaba a desarrollar las técnicas que le ayudarían a comprender mejor las motivaciones de las mentes siniestras del crimen. Son Ford y Tench los que llevan la bandera de esta revolución investigativa acompañados por la brillante Dra. Wendy Carr (Anna Torv). La serie logra distanciarse de las muletillas del género y se escuda primero en una magnífica escritura y segundo en actuaciones superbas de este tridente. Agregando en esa mezcla las puntuales intervenciones de los actores de reparto que interpretan a los infames criminales del mundo real.

Mindhunter
Holt McCanally y Jonathan Groff (Google Images)

Un profundo estudio de personajes es lo que propone Mindhunter y lo hace con mucha clase. La prístina puesta en escena sirve para embriagar la mirada y dejarnos digerir lo pesado y obsceno de esas transgresiones. Con cada episodio vamos entrando más en las complejidades de nuestros protagonistas y de sus vidas como agentes de la ley y como ciudadanos comunes y corrientes. Es en esa cotidianidad donde se engrandecen cada uno de los personajes y se humanizan para crear una empatía instantánea.

Dentro de la galería virtual de Netflix esta Mindhunter es una de las mejores series que van a encontrar.

https://www.youtube.com/watch?v=cRXkZgGGc0s