AD ASTRA
Críticas

AD ASTRA (2019): La Odisea de Roy

Ad Astra nos lleva a un lugar familiar. Y no me refiero al espacio exterior sino al lugar donde el hombre hace frente a su propia existencia. En el cine la exploración del espacio exterior ha sido un tema recurrente, a veces como aventura y otras tantas como un medio para hurgar en la psiquis humana. Robando elementos de ambas propuestas James Gray (Two Lovers, The Immigrant) nos plantea una historia que nos lleva a los confines del espacio para buscar las respuestas que yacen en nuestro interior. El anzuelo de la aventura arrastra a los incautos hasta una película más reflexiva e introspectiva.

En una entrevista el propio Gray admitió que escribió los primeros borradores de Ad Astra en 2011. La idea era un proyecto más íntimo, una película de estudio de personaje en el espacio. Al final el proyecto se hizo más grande y ambicioso, poner a Brad Pitt en el rol protagónico hizo que de repente se pensará en un filme de tonos épicos. Igual la cantidad de cintas que se encaminaron por este mismo sendero hicieron que se replantearan muchas cosas.

AD ASTRA Y EL SÍNDROME DE TELÉMACO

En un futuro cercano el hombre ya ha colonizado la luna y hay toda una serie de ambiciosos proyectos espaciales. Una serie de extrañas descargas de energía ponen en peligro la vida en la tierra y Roy McBride (Brad Pitt) es llamado a una misión para encontrar el origen de este fenómeno. La información apunta a que una misión fallida que fue comandada por el padre de Roy, Clifford McBride (Tommy Lee Jones), puede guardar relación con los inusuales sucesos.

Lo único que conecta a Roy con este mundo es su trabajo. Todo lo que le rodea se nos muestra fuera de foco y nos vemos obligados a engancharnos a él. Estoico e inmutable sin importar la situación, así entierra sus carencias y debilidades, pero su nueva tarea hará tambalear sus cimientos. El guión de James Gray y Ethan Gross nos embarca en una verdadera aventura épica comandada por un excepcional Brad Pitt. Ad Astra puede hacer alarde de una impecable realización y estilizada puesta en escena, pero lo que realmente la realza es la gigantesca presencia de Pitt en pantalla. El veterano actor se devora esas dos horas y nos absorbe con su poder interpretativo.

Bien podría ser ese Roy McBride un perfecto sujeto para estudiar el síndrome de Telémaco. El hijo con el vacío emocional tras la ausencia del padre. Tal como en el relato de Homero, Roy irá tras su padre. Tal vez los motivos sean diferentes, pero en esencia el viaje y los peligros que este trae son los mismos. No importa todo el ruido exterior aquí lo importante es esa fracturada relación padre-hijo y el hombre que hace frente a sus huecos emocionales.

“…Odiseo se sentó de nuevo y Telémaco le abrazó llorando inconsolablemente, pues así de intenso era el deseo que los unía…” (Homero, La Odisea)

Con el personaje de Roy el director James Gray también se aventura por las líneas del complejo de Edipo y ese resentimiento ante la figura paterna. El impulso es matar la figura del padre para salir de esa sombra, Roy no quiere ser su padre, pero sus acciones lo acercan cada vez más ese modelo que rechaza.

Brad Pitt
Brad Pitt (Google Images)

2019: LA ODISEA DE ROY

Al igual que en su momento lo hiciera Tarkovsky con su “Solaris”, Kubrick con “2001: Una Odisea del Espacio” y hasta Cuarón con “Gravity”. James Gray usa el espacio como un vehículo para consolidar su discurso y encontrar el lugar ideal para que el hombre reflexione y se mire con más conciencia de sí mismo. Aquí mucho tiene que ver Hoyte Van Hoytema (Interstellar, Dunkirk) quien con una inmaculada labor de cinematografía nos regala fotogramas que recogen hasta la más profunda de las emociones que brotan de ese Roy en su viaje.

Ya sea en forma o en partes de su estructura Ad Astra puede guardar relación con cualquiera de los filmes que mencionamos antes. Pero si quisiéramos establecer un puente más cercano podríamos mirar a la obra de Tarkovsky y equiparar a Roy con aquel Kris de “Solaris”, que fracturado emocionalmente también se embarca en una misión de gran envergadura.

Esta Ad Astra no es tan contundente como sus similares y esto en parte se debe a que la historia se adorna con algunas secuencias que suman poco al discurso del director. La fotografía y la música se conjugan de forma perfecta y en el centro de todo un Brad Pitt que se impone y nos estremece con una actuación para la posteridad.

8/10

Afiche Once Upon A Time
Críticas

Érase Una Vez En Hollywood (2019): Tarantino y Sus Demonios

Con Tarantino siempre hay un Érase una vez en Hollywood. De esa fuente  el hombre de Pulp Fiction se ha alimentado hasta la saciedad. En sus andares ha ido robando fotogramas para encender su inspiración, ha robado patrones y ha encontrado su propia voz. Su novena película se anticipa como su penúltimo trabajo. Cuando llegue a la decena, el retiro.

Rick Dalton (Leonardo DiCaprio) es un veterano actor de televisión que se enfrenta al ocaso de su carrera. Rick se pasea por el Hollywood de 1969 junto a su inseparable doble de riesgo Cliff Booth (Brad Pitt). Las vidas de Rick y Cliff terminan conectando con figuras claves del mundo del cine y la televisión de la época. Tarantino se las arreglas para insertar en la mezcla a Sharon Tate, interpretada por Margot Robbie, y de paso nos introduce a los macabros crímenes de la familia Manson que tuvieron lugar en ese preciso período de tiempo.

De Hollywood y Otros Demonios

Con Érase una vez en Hollywood Quentin Tarantino nos lleva en su viaje más nostálgico, con una mirada al cine de una época ya pasada. Su firma pesa mucho y es imposible no verla. Haciendo un ejercicio de metacine nos lleva a las entrañas una ciudad que fabrica sueños alimentándose de almas. Con su sarcasmo y humor negro nos deja ver la cara oscura de los estudios y las grandes productoras.

La primera parte del filme se le alarga a Tarantino. Si bien visualmente nos sobrecoge y logra meternos en ese ambiente de finales de los 60, algunas secuencias se prolongan sin aportar valor a la trama. Lo mejor llega con los fabulosos diálogos que le caracterizan y que sirven para introducirnos a cada uno de los personajes. Una vez más hace gala de ese talento para llenar sus historias con un montón de personajes sin dejar cabos sueltos. Las rupturas con las líneas de tiempo, otra marca de fábrica del director, también se hacen presentes y funcionan a la perfección para dar agilidad a la historia.

DiCaprio & Pitt

A diferencia de la mayoría de las películas del director norteamericano, aquí no son las acciones el motor principal. Érase una vez en Hollywood se mueve impulsada por la fuerza de dos fabulosas actuaciones. Leonardo DiCaprio luce impresionante como Rick Dalton su personaje abarca un amplio rango de registros que nos llevan desde lo más hilarante hasta lo más conmovedor. En el otro lado del ring está Brad Pitt con su Cliff Booth que pasó de ser un héroe de guerra a un doble de riesgo para en las películas de Rick. Con el carisma y la fuerza que le impregna Pitt al personaje es imposible no amarlo.

En el caso de Margot Robbie y su rol como Sharon Tate la talentosa actriz no tiene mucho rango de acción. Se limita a nivel interpretativo y su presencia en pantalla no trasciende. Otros con menos tiempo en pantalla impactan más, como el caso de Damian Lewis haciendo de Steve McQueen y Bruce Dern que hace del viejo George.

Imagen de la película
Brad Pitt y Mike Moh (Google Images)

Ahí Viene Tarantino

Durante gran parte del filme Tarantino nos muestra un Hollywood cambiante y lo hace a todo color y lleno de luz. Las secuencias a pleno sol contrastan con el ambiente decadente que viven sus protagonistas y son pocas las secuencias nocturnas marcan por lo general una pausa para un nuevo comienzo.

Hacía el final de Érase una vez en Hollywood llega la secuencia nocturna más prolongada y la que marca el clímax. Comenzado con un ocaso en el que la ciudad comienza a cobrar una nueva vida, las luces de neón se encienden como preparando a la audiencia para el gran momento de la noche. Con un montaje paralelo el director acrecienta la tensión y nos arrastra a lo inevitable. La violencia que se había ahorrado por más de dos horas se desata con furia.

Sí que tenía espacio para cortar el metraje y esto le resta a la contundencia del filme. Las actuaciones y su gran ingenio para los diálogos se levantan como el punto más fuerte. Su habitual detalle para la puesta en escena que siempre es deleite visual no falla y el lente de Robert Richardson (Kill Bill, JFK) está ahí preciso para enmarcar cada cuadro a la perfección. Inconfundible la mano de Tarantino que nos atrapa en su universo audiovisual.

8/10

Críticas

The Tree of Life (2011).

Por Hugo Pagán Soto
Como amante sin remedio del mundo del séptimo arte son muchos los títulos que vemos año tras año películas que nos llegan de todas la latitudes, algunas simplemente las olvidamos, otras nos apasionan y hay otras que simplemente se abren un lugar en nuestra mente y de manera obligatoria nos hacen reflexionar de una manera tan profunda que podemos pasar días repasando y analizando cada aspecto de su estructura. Por suerte para nosotros y para que nuestro humilde cerebro no sufra una conmoción este tipo de película nos llegan en dosis muy pequeñas que a la larga podemos digerir.

El director Terrence Malick siempre se ha caracterizado por tomarse su tiempo entre un proyecto y otro con la particularidad de que no solo dirige sino que también escribe sus guiones. Mi primer contacto con Malick llegó en el año 1998 con el filme “La Delgada Linea Roja” para esta primera experiencia mi mente no estaba preparada y no pude captar la esencia del filme hasta años mas tarde que pude verla nuevamente y darme cuenta de la calidad de la película, luego le siguió “El Nuevo Mundo” (2005) la cual trata el tema de los primeros colonizadores Ingleses en (more…)

Críticas

Moneyball (2011)

“How can you not get romantic about baseball?” (Billy Beane).

Finalmente llega a las salas de cine de la República Dominicana la aclamada “Moneyball”,  de la mano del director Bennett Miller, conocido ya por su gran trabajo en “Capote” del año 2005. Miller que al parecer gusta de las historias de la vida real vuelve a embarcarse en un proyecto similar a aquel “Capote”, pero esta vez se sumerge en el mundo de los deportes. Tomando como referencia el libro de Michael Lewis “Moneyball” y con la ayuda de Steven Zaillian y Aaron Sorkin quienes se encargaron de escribir el guión Miller construye un filme sólido.

La historia del filme se enfoca en el personaje de Billy Beane (Brad Pitt) Gerente General del equipo de béisbol de Grandes Ligas Los Atléticos de Oakland, Beane que con su estilo poco ortodoxo revolucionó por completo la forma de manejar un equipo de liga mayor, fue objeto de duras críticas debido a la forma en como organizaba su equipo y reclutaba jugadores. La historia inicia con el equipo de los Atléticos (more…)

Curiosidades

Curiosidades de las películas #4.

  • Mujer Bonita (1990).

Daryl Hannah (Splash, Reckless) declinó el papel porque ella pensaba que era un poco denigrante para las mujeres aunque luego ella encarno a una bailarina exótica en Dancing at the Blue Iguana (Bailando en el Iguana Azul) Molly Ringwald (Sixteen Candels, Pretty in Pink) también pasó en este papel que fue tomado por Julia Roberts y lo demás es historia.  El papel de Richard Gere fue ofrecido a Al Pacino primero, pero el lo declinó.

  • Lolita (1997).

En este remake el papel cayó en manos de Dominique Swain pero no antes de que Melissa Joan Hart de la Bruja adolecente Sabrina de la TV audicionara para el, Jennifer Love Hewitt (The Ghost Whisperer y Party of Five) Claire Danes que se dió a conocer con la serie de MTV My So Called Life fueran consideradas para el rol. Natalie Portman declinó el rol por el contenido sexual de la serie, Christina Ricci fue rechazada 4 veces para este papel.

  • Apollo 13 (1995).

Brad Pitt declinó el rol de astronauta para aceptar el papel en Se7en. John Travolta también declinó aparecer en la cinta y John Cusack declinó el rol de Bill Paxton.

  • Thelma & Louise (1991).

Brad Pitt era la opción numero 3 para el papel de J.D. en esta cinta. William Baldwin era la primera pero dejó la película por el papel protagónico en Backdraft. George Clooney audicionó cinco veces para Ridley Scott por este papel.  A Cher le ofrecieron la parte de Thelma (protagonizada por Susan Sarandon) mientras que Melanie Griffith declinó el rol de Geena Davis.

  • The Matrix (1999).

Brad Pitt fue considerado para protagonizar. Will Smith declinó el papel de Neo. Chow Yun-Fat declinó el papel de Morpheus, que luego protagonizó Laurence Fishburne. Sean Connery declinó el papel del arquitecto en The Matrix Reloaded y The Matrix Revolutions.

 

 

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Gabriel Andújar.