La infancia de Ivan
Cine Clásico

LA INFANCIA DE IVÁN (1962): De Andrei Tarkovsky

La infancia de Iván me llevó a recordar una de las frases que más me han marcado. “La infancia es como un cuchillo clavado en la garganta, no puede ser removido con facilidad”. El dramaturgo quebequense-libanés Wadji Mouawad utiliza esa metáfora en sus obras y el director Denis Villeneuve la ajusta como un guante en su adaptación de la obra Incendies (2010). Podría decirse lo mismo del pequeño Iván de Andrei Tarkovsky, su infancia es igual de convulsa que la de los personajes de Mouawad. Los horrores de la guerra golpean sin misericordia a todos, pero la inocencia es la víctima predilecta. Eso lo dibuja con una precisión demoledora el director ruso en su opera prima.

Los dioses del cine parecían estar dispuestos a sonreírle. El León de Oro en Venecia sería el primero de muchos premios que servirían para reafirmar ante los ojos de nosotros, los comunes, la genialidad de Tarkovsky. La infancia de Iván fue el inicio de una carrera que parió ocho largometrajes que son pilares en la historia del cine.

INFANCIA EN TIEMPOS DE GUERRA

Ahí le vemos, alegre, lleno de vida, elevándose en cuerpo y alma hasta lo más alto como cualquier niño que bebe la vida a grandes sorbos. Pero es solo un sueño, la oscuridad le aplasta y la ausencia de la madre, arrancada de tajo, duele demasiado. Iván es un niño que ha perdido a sus padres a manos de los nazis en ese absurdo escenario que genera la guerra. En lugar de jugar a las escondidas con los de su edad, se aventura tras las líneas enemigas para robar información que pueda ayudar a los soldados soviéticos a detener el avance de los alemanes.

Desde los ojos de Iván (Nikolay Burlyaev) vemos su realidad, al tiempo que tratamos de asimilar ese mundo. En sus sueños vemos los últimos vestigios de la infancia. Se aferra a la silueta materna, a la voz dócil que solo le llama en su imaginario. La venganza impulsa sus acciones a falta de un mejor mecanismo para lidiar con la tragedia que se le persigue como sombra. Con él también conocemos a Galtsev (Evgeniy Zharikov) que es el vehículo que utiliza el director para narrar uno de los subtextos de la historia, el amor no correspondido. Igual nos encontramos con Gryaznov (Nikolay Grinko) que se erige como una dudosa figura paterna. Masha (Valentina Malyavina) completa el escenario y es el eje del conflicto amoroso.

La infancia de Ivan
Fotograma de La Infancia de Ivan (Google Images)

YUSOV / TARKOVSKY

La actuación del joven Nikolay Burlyaev como Iván es en realidad magistral y uno de los puntos de apoyo más sólidos de la historia. Pero es en el universo visual donde La infancia de Iván se muestra en toda su majestuosidad. Vadim Yusov se convertiría en el cinematógrafo por excelencia de Tarkovsky y aquí ambos logran una película perfecta desde su composición visual. En cada secuencia todos los elementos aportan al discurso de la historia y nos ayudan a estructurar las emociones de los personajes. En muchas ocasiones vemos a Iván acorralado en el cuadro de la imagen y los elementos exteriores le presionan. Por ejemplo, en la secuencia del pozo o cuando camina por la ciudad devastada y se para frente a una de las casas y la cámara nos hace ver las ruinas como si fueran púas que le amenazan.

El claroscuro domina las secuencias en interiores y se utiliza a la perfección para retratar los primeros planos. Las líneas verticales y paralelas predominan en los planos exteriores y ayudan a crear el contexto de separación o acercamiento en las emociones de los personajes. La famosa secuencia del beso en el bosque entre Kholin y Masha es el momento donde todos los elementos entran en juego para fascinarnos con una especie de poesía visual.

El círculo se abre desde lo onírico y cierra impecable en ese mismo estado. Solo en sus sueños puede Iván encontrar sosiego, aunque sea de manera efímera. Esa telaraña que al inicio del filme parece atraparlo se materializa en la realidad que le toca vivir. Al final volverá a correr libre en la playa, pero un árbol muerto nos recuerda que ese galopar es sólo un parpadeo fugaz de una infancia mutilada.

10/10

 

Cine Clásico

Crítica a “Freaks” (1932) de Tod Browning

Para Tod Browning “Freaks” fue algo más que una película. Primero, este es el título más importante de su carrera como director y segundo, en ella debe esconderse parte de su propia vida. Antes de convertirse en director de cine Browning trabajó en varios circos, a la edad de 16 años abandonó su casa y una buena posición económica, para perseguir a una bailarina de un circo que lo dejó prendado. Fue un encuentro con D.W. Griffith que encausó a Browning por los senderos del cine, primero la actuación y luego la silla del mandamás. Antes de llegar a “Freaks” ya Browning había realizado una gran cantidad de películas de terror, entre ellas “Drácula” (1931) con Bela Lugosi.

Con “La parada de los monstruos” (título en español del filme), el director alcanzó su máximo nivel. Aquí se conjuga la capacidad de Browning para crear universos espeluznantes con una historia profunda, que nos arrastra a los dilemas éticos, morales y lleva el planteamiento del director a un plano social. “Freaks” nos es sólo una película que plantea un drama en las interioridades de un circo, más bien utiliza el circo para hacer un paralelismo con la vida. Es un espejo donde se reflejan los distintos tipos de comportamientos humanos, es un desafío en plena época del infame “Código Hays”, una verdadera hazaña del director concebir una película tan afilada en medio de una censura tan estricta. Aunque tuvo la ligera ventaja de que el código de censura entró con todo su vigor en 1933.

Lo que se pueda decir de este filme se queda corto ante la experiencia de vivirlo, Browning logra una de lasfreaks-heading1 atmósferas de terror y suspensos mejor logradas de la historia del cine. Hay varios momentos claves dentro del filme, pero podemos resaltar dos. La secuencia de la boda entre la deslumbrante Cleopatra (Olga Blacanova) y el enano Hans (Harry Earles) inicia con un tono realista y va escalando hasta el umbral del surrealismo, para culminar con la legendaria frase pronunciada por el personaje de Cleopatra: “sucios…asquerosos monstruos”. La otra escena clave llega justo en el clímax del filme, las verdaderas intenciones de Cleopatra son descubiertas y el plan de venganza por parte de los “monstruos” se pone en marcha. Ese es el momento más tenebroso del filme, en esa secuencia toda la habilidad del director se pone de manifiesto.

La versión original de “Freaks” tenía una duración aproximada de 90 minutos, pero la que permanece hoy en día sólo tiene 64 minutos. Los estudios cortaron la versión del director Browning luego de unos pases en grupos focales, el público consideró el primer corte demasiado violento y con secuencias demasiado grotescas. Se dice que gran parte de la secuencia final, donde Cleopatra es atacada, fue cortada. A pesar de los esfuerzos en edición para hacer la película más potable, la taquilla no le fue favorable y reportó pérdida para los estudios. Luego de esto el director Browning confrontó problemas para encontrar trabajo, todo debido a la controversia que generó el filme.”Freaks” se convirtió para Browning en el santo grial y al mismo tiempo en su quimera.

El Reino Unido prohibió el filme por más de 30 años. No fue sino hasta los años 60 que el filme fue reivindicado y posteriormente en 1994 fue seleccionado para ser preservado en el registro fílmico de los Estados Unidos como parte del patrimonio cultural.

10/10

Ficha Técnica:

  • Dirección: Tod Browning.
  • Guión: Clarence Aaron Robbins.
  • Reparto: Olga Blacanova, Henry Victor, Harry Earles.
  • Género: Terror.
  • Duración: 64 min.
  • País: USA.

HPS

Cine Clásico

The Cabinet of Dr. Caligari (1920)

Cuando hurgamos en los inicios del cine con frecuencia nos topamos con obras que nos impresionan y nos cautivan, joyas de la cinematografía que permanecen incólumes  al paso del tiempo y que conservan su esplendor con el mismo vigor del primer día. Para muestra no puede ser mejor el filme de Robert Wiene “The Cabinet of Dr. Caligari” una de las obras más importantes del genero de horror y situada dentro de las obras más influyentes del Expresionismo Alemán.

Los factores que hacen que este filme de la época muda siga hoy en día siendo referencia obligada a la hora de hablar de la historia del cine son muchos. Desde su peculiar sentido abstracto en la concepto de su escenario, las casas asimétricas y con formas bizarras hasta la selección de los ángulos picados y contra-picados que realzan la imágenes. Cada uno de estos elementos son determinantes para lograr crear el ambiente lúgubre y misterioso en que se desarrolla la historia.

El guión de Hans Janowitz y Carl Mayer es uno de los primeros en presentarnos una historia con el recurso del “flashback”. Al inicio del filme conocemos al personaje de Francis (Friedrich Feher) mientras este le cuenta una historia a un anciano que le acompaña comienza a recordar un suceso que marcó su vida. El relato de Francis nos transporta al pasado donde conocemos al enigmático Dr. Caligari (Werner Krauss) y a su sonámbulo Cesare (Conrad Veidt) con la llegada del nefasto Doctor al pueblo coincide con una serie de misteriosos hechos que comienzan a tener lugar en la comunidad. Francis se obsesiona con el misterioso Cesare y comienza a seguir cada movimiento del Dr. Caligari y su “discípulo” convencido de que ellos tienen algo que ver con los extraños eventos.

A pesar de que esta película tiene ya más de 90 años sus imágenes provocan un terror que no le es fácil de igualar ni siquiera acaligari las mejores películas de terror modernas que se valen de miles de artilugios para movernos hasta los huesos. La construcción y el manejo de la historia hacen que el espectador se envuelva en la trama y se identifique con cada uno de los personajes, los espacios cerrados y de formas poco usuales nos hacen sentirnos incómodos, los movimientos lentos de los personajes los hacen parecer fantasmales.

Muchos historiadores de cine consideran que “El Gabinete de el Dr. Caligari” fue el primer filme en introducir en su guión el elemento de el “twist ending” o giro inesperado, en el final. El impacto de esta película ha permanecido a través de los años y su influencia sirvió como base para el futuro desarrollo del estilo del film noir, en la actualidad es un filme muy utilizado en las escuelas de cine sobre todo por su importancia dentro del Expresionismo Alemán.

 10/10

Ficha Técnica:

  • Título original: Das Cabinet des Dr. Caligari.
  • Dirección: Robert Wiene.
  • Guión: Hans Janowitz, Carl Mayer.
  • Reparto: Werner Krauss, Conrad Veidt, Friedrich Feher.
  • Género: Horror.
  • Duración: 71 min.

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HPS

Cine Clásico

The Killers (1946).

POR: HUGO PAGAN SOTO

Para el director Alemán Robert Siodmack el film noir le funcionó como el medio perfecto para mezclar las técnicas del Expresionismo Alemán con los estilos del cine Norteamericano, con esta fusión logró capturar un esencia única en su visión del cine negro. Sus filmes siempre serán recordados por la creación de ambientes y la estructura visual que plasmaba en cada una de sus tomas. Si tomamos como referencia el ejemplo de “The Killers” podemos observar claramente la marca de este director.

Un filme que nos atrapa desde el inicio cuando presenciamos la llegada de dos extraños en la mitad de la noche a un pequeño pueblo en busca de un hombre al cual solo se refieren como “El Sueco”, no tardamos en darnos cuentas que sus intenciones con este sujeto son de muy pocos amigos pues le buscan para liquidarle. Cuando los dos matones finalmente dan con su paradero la indefensa víctima no opone ningún tipo de resistencia a sus (more…)