Adopresci
Fuera de Foco

Adopresci premia a “Malpaso” como Mejor Producción del 2020

SANTO DOMINGO. – La Asociación Dominicana de Prensa y Crítica Cinematográfica (Adopresci) galardonó a la película “Malpaso” como la mejor producción fílmica dominicana del 2020. El acto de entrega de los premios se realizó en la mañana de este martes 2 de marzo.

El acto de entrega estuvo presidido por Félix Manuel Lora, presidente de Adopresci y contó con la destacada presencia de Marianna Vargas, directora general de Cine, así como de José Enrique Rodríguez, director de la Cinemateca Dominicana, lugar donde se realizó la entrega del premio, bajo estrictas medidas sanitarias dictadas por el protocolo de la pandemia. (more…)

Afiche Cacu
Críticas

CACÚ: un cambio por la vida (2018)

Una especie de oasis es el documental para el cine dominicano. Una fuente que refresca la sed de los avezados cinéfilos, que a menudo caminan por un desierto saturado de obras redundantes. Cacú: un cambio por la vida de Marvin del Cid viene para confirmar mi planteamiento. Este trabajo se suma a la larga lista de filmes que procuran alzar la voz sobre la decadente situación de nuestro medioambiente. El debutante director hace alarde de un excelente dominio de los elementos del lenguaje cinematográficos para entregar una película que es en partes iguales un documento informativo y un drama social.

Es mucha la información que recibe la audiencia en eso primeros minutos. La edición ágil y precisa hace que podamos tener todas las herramientas que necesitamos para conectar con el discurso del director. Para adentrarnos en la historia Marvin del Cid se vale de las entrevistas que se intercalan con momentos cruciales de las vidas de los protagonistas. Mientras avanza, se desarrolla un paralelismo entre dos especies en peligro de extinción. Escarbando un poco más nos toparemos con una simbiosis que puede ser la clave para prosperar.

LAS TORTUGAS DE LA ESPAÑOLA

Cacú: un cambio por la vida nos da una amplia perspectiva sobre la situación de las tortugas que llegan a la isla de La Española buscando un hogar para sus nidos. De todas las especies de tortugas que llegan a nuestras playas hay tres que de manera específica dejan a sus futuras crías en estas orillas. La tortuga tinglar, la tortuga verde y la tortuga carey son las protagonistas de esta historia. Todas ellas bajo la amenaza de la extinción se aventuran a dejar sus huevos con una intención innata de conseguir la proliferación.

El biólogo marino Omar Shamir Reynoso se convierte en el capitán que comanda el pelotón de cinco pescadores que apuestan por un verdadero cambio. Marcial, Ramón, Canita, Cacú y Heiry pasaron de ser depredadores para convertirse en los más férreos conservacionistas. Cinco hombres que desde las carencias propias de la ignorancia dependían de ese instinto depredador para subsistir en un ambiente hostil. En una sociedad que parece negarles la vida una reacción casi autodestructiva parece tener sentido.

Cacú: un cambio por la vida
Cacú: un cambio por la vida (Google Images)

UNA ESPECIE EN EXTINCIÓN

Si nos adentramos en la esencia de Cacú: un cambio por la vida vamos a descubrir que la verdadera especie en extinción es el ser humano que comulga con su entorno. Esos pocos que se hacen conscientes de que la única forma de subsistir es entrando en armonía con el medioambiente. Es irónico como un impulso desmedido de autoconservación puede hacer que se pierda el enfoque y se destruya otra vida en el proceso de preservar la propia.

“Hay tres tipos de hombres, los vivos, los muertos y los que navegan por el mar” – Anacarsis

Puede que esas tortugas que insisten, a pesar de las adversidades, en hacer de las playas de esta isla caribeña su nido, hayan inspirado solo a cinco hombres. Pero el efecto es multiplicador, Cacú y su tribu son la vacuna con la que se ha inoculado a toda una comunidad.

8/10

Afiche oficial
Cine Dominicano Críticas

Dos Mejor Que Una (2019) Entre Sol y Luna

En el arte de contar historias el tiempo es oro. Esos primeros minutos de interacción con la audiencia resultan vitales. Dos Mejor Que Una (que antes fue “Sol y Luna”) desaprovecha por completo los primeros minutos de metraje y no logra engancharnos. Es su guion, donde comparten créditos cuatro autores incluido el también director José Enrique Pintor (Pinky), su mayor debilidad. Esta comedia romántica coquetea con los argumentos ya conocidos en el género y por momentos pretende aventurarse por otros caminos.

UNAS VAN DE SOL Y OTRAS VAN DE LUNA

El telón se abre con Luciano (Freddy Ginebra) siendo entrevistado por su nieto Javier (Frank Perozo) para un trabajo documental que este realiza sobre los emigrantes. Es este preciso documental que embarca a Javier en un viaje a España para recopilar más material. La aventura llegará con una encomienda de parte del abuelo que envuelve a un viejo amor.

Para agregar más drama nuestro Javier tendrá que dejar a su novia Luna (Dalisa Alegria) justo en el momento que la relación atraviesa aguas turbulentas. Y si aún o tienen suficiente, a su llegada a España nuestro protagonista conocerá a Sol (Nerea Barros) quien pondrá su frágil mundo de cabeza. Es en este enredo amoroso donde “Dos Mejor Que Una” apoya toda su fuerza. El dilema amoroso de Javier y las complicaciones que vienen añadidas es el catalizador de esta historia.

Escena de Dos Mejor Que Una
Frank Perozo y Micky Montilla

UNAS MEJOR QUE OTRAS

En una comedia romántica se pueden dar dos cosas: la química entre sus personajes es perfecta o las situaciones que se crean alrededor de ellos son tan buenas que los personajes no nos importan tanto. Dos Mejor Que Una no logra ninguna de las dos. El tridente: Javier, Sol y Luna está desbalanceado, a Perozo se le nota cómodo en un rol que ha repasado muchas veces pero no ofrece nada nuevo. La ganadora del Goya Nerea Barros igual se nota de escuela en su papel de Sol y se muestra segura pero no natural. La historia Dalisa Alegria con Luna es la menos efectiva y su personaje nos lleva a recordar esas novelas mexicanas melodramáticas en exceso.

La única luz que destella es Rubén (Micky Montilla), el amigo y colega de Javier tiene un par de intervenciones que resultan muy efectivas. Funcionan de manera aisladas sus secuencias dentro del filme y rompen un poco la monotonía.

Los aciertos técnicos y el cuidado en la realización nos son suficientes para sostener el filme, el lastre de su endeble argumento es muy pesado.

5/10

Afiche Juanita
Cine Diccionario Críticas

JUANITA: Derrumbar el Mito

Juanita marca el tercer largometraje desde la silla del director para Leticia Tonos. Desde su opera prima “La Hija Natural”, el componente social ha estado presente en todas sus películas. La presente no es la excepción. Ahora Tonos se adentra en el milenario tema de la migración. Un tema intrínseco del ser humano y que ha marcado social y culturalmente a la República Dominicana.

Montada sobre la clave de una comedia dramática la directora nos sumerge en el mundo de Juanita (Cheddy García), una dominicana que decidió probar mejor suerte en España. Justo en la primera secuencia del filme nos damos cuenta que las cosas no fueron muy bien para Juanita y acto seguido vamos a conocer a Mariano (Tito Valverde) que vendrá para convertirse en una especie de salvador. La inusual relación que se gesta entre Juanita y Mariano es el catalizador de esta historia.

Volvió Juanita y Dijo que no Volvía

Leticia Tonos construye su película desde la base de un mito, una leyenda. Un merengue que con el tiempo se ha convertido en un símbolo de una nación y un emblema para el dominicano que regresa desde la diáspora. El “Volvió Juanita” que inmortalizaran Milly, Jocelyn y Los Vecinos disfraza de alegría y fiesta todo lo que hay detrás del ausente que regresa a su tierra.

La Juanita de nuestra historia no regresa cuando quiere o como quiere sino más bien cuando se da la coyuntura. Es un camaleón que se adapta para sobrevivir. De igual forma Mariano encuentra en el sueño de Juanita una excusa para escapar a su vacío y se aferra a eso con una esperanza incierta. La llegada a la tierra natal representa la prueba de fuego para Juanita y Mariano, ambos tienen agendas muy diferentes aun cuando pretendan engañarse pretendiendo mirar en la misma dirección.

En Juanita se pone de relieve el impacto que representa en la familia la migración cuando esta se da de manera parcial. Cuando es una de las figuras del núcleo que se va y las otras permanecen. Juanita regresa para ser una extraña y sus propios hijos ya no conectan con ella. Mariano por su parte busca en un lugar desconocido un confort para llenar su vida.

Interesante el guiño que hace la directora utilizando a Milly Quezada, quien fuera la responsable de crear la leyenda de Juanita, para dar vida al personaje de Doña Socorro.

Escena de Juanita
Mariano y Juanita (Fuente Externa)

El Sapo y El Escorpión

El punto más destacable de Juanita es el paralelismo que la directora logra con la fábula del Sapo y el Escorpión. Sus personajes se amoldan muy bien con el símil. Nos queda bien claro que el personaje de Cheddy es un escorpión y que su naturaleza es la de “picar”. Por su lado Tito Valverde con su Mariano, tendrá que conformase con ser el sapo.

Un escorpión le pide a una rana que le ayude a cruzar el río prometiendo no hacerle ningún daño, pues si lo hacía, ambas morirían ahogadas. La rana accede subiéndole a sus espaldas pero cuando están a mitad del trayecto el escorpión pica a la rana. Ésta le pregunta incrédula “¿cómo has podido hacer algo así?, ahora moriremos los dos”, ante lo que el escorpión responde: “no he tenido elección, es mi naturaleza”.

El discurso de Tonos es coherente pero hay fragilidad en la narrativa de la historia. Son muchos los frentes que se abren a medida que la película se desenvuelve y muchos de ellos solo se tratan de manera superficial. Las soluciones de los conflictos se apresuran y con la prisa el filme pierde fuerzas. A pesar de que hay honestidad en los personajes no podemos conectar con todos pues el trasfondo de sus historias se nos da de forma acelerada.

Recuerdo que cuando vi “Cristo Rey” pude sentir que el tema social quedó relegado a segundo plano. Ahora con Junaita las cosas son diferentes aun cuando si podemos reclamarle a Tonos que pudo recorrer más distancia con un tema tan crucial. El tiempo que se dedica a los personajes secundarios pudo quedar mejor empleado profundizando más en Juanita y Mariano.

Tener la maleta lista

Hay cierta reivindicación en la secuencia final y sin intención de estropearla podemos decir que el recurso de la maleta se muestra efectivo.

La tercera obra de Leticia tonos muestra una cineasta de oficio con más madurez, aun apegada a algunas conveniencias del cine comercial para adornar la ficción pero que deja ver su marca con más firmeza.

7/10

Película Colours
Cine Diccionario Críticas

COLOURS: Los Rostros Sin Nombre

En el marco de la Primera Muestra de Cine Dominicano en Canadá se presentó la película COLOURS. Luis Cepeda se estrena como director y guionista en este drama de época. Interesante que el filme se proyectara justo después de un panel donde cineastas dominicanos y canadienses abordaran la actualidad de la industria del cine y una de las expositoras, Sylvie Jasen, se internara en la identidad de los países en su legado audiovisual.

Laura (Stephany Liriano) es una joven artista que sueña con trascender junto con sus pinturas. Un buen día junto a su novio David (Christian Alvarez) decide emprender un viaje a la gran ciudad para materializar su sueño. Ramón (Francis Cruz) el padre de Laura se opone a la decisión y esto genera una fractura en la relación padre-hija. COLOURS nos lleva a adentrarnos en el drama de una familia y despliega una historia que plasma la fuerza del espíritu humano.

COLOURS o COLORES

Ironía de ironías que un filme que nos empuje a encontrar una identidad dominicana tenga un título en inglés y un subtítulo en español. En mis años como distribuidor pude constatar la importancia de un buen título y como un título en inglés también puede hacer el “producto” más potable en otros mercados. De ahí que incluso cada mercado decida re-titular una película si el nombre original no hace sentido en su mercado.

Pues con COLOURS resulta que el título parece ser un espejo del resultado de la obra. Su melodrama que se lanza a buscar esa esencia dominicana se pierde en los senderos del cine. Bien podría ser la historia de Laura y David la de cualquier novela mexicana o suramericana o india o asiática, podría ser de cualquier lugar. Fuera de los colores de la patria y algunos acordes en la partitura (José Torres) no hay nada que le de color dominicano a COLOURS.

Colours
Imagen del set de Colours (Fuente externa)

ROSTROS SIN NOMBRES Y SIN NADA MÁS

Así como el título de una de las críticas que golpea fuerte a Laura y sus pinturas, los rostros sin nada más es lo que mejor describe a los personajes de COLOURS. El problema aquí no es de interpretación. Stephany Liriano, Christian Alvarez y Francis Cruz quienes conforman el tridente en el cual se cimienta esta película hacen un buen trabajo en la puesta en escena. Pero cuando buscamos la profundidad, el sentido en lo que motiva sus acciones o cuando escuchamos sus diálogos el rostro de esos personajes languidece.

Los personajes se mueven como marionetas, las situaciones más que fluir se notan toscas y como caprichos del director. La belleza de las imágenes de la cámara de Frankie Báez se muestra en un lienzo como esos que dibujaba Laura en los momentos que no encontraba su esencia. Tanto fotografía como música son aspectos que podemos salvar pero que se muestran como proezas aisladas y no como parte de un todo.

Los trazos de COLOURS complacen al ojo pero cuesta trabajo conectar con el discurso que Luis Cepeda plantea a la audiencia más allá del plano de lo obvio.

5/10